Desde el primer juego, CodeMasters ha conseguido sorprendernos y cada juego que han sacado ha sido espectacular, pero sin duda, la tercera versión del juego hizo que muchos nos planteasemos el parecido con el mundo real de los videojuegos. Y sabéis una cosa: Este año nos ha ocurrido exactamente lo mismo pero multiplicado probablemente por 10.
Cambio de estrategia El año pasado, CodeMasters anunció una serie de cambios bastante notables en la serie McRae. En primer lugar, el juego ofrecía una forma de campeonato diferente en donde directamente encarnábamos a Colin McRae, con lo que el planteamiento del juego cambiaba.
En este sentido a muchos decepcionó el juego, sobre todo, porque el modo campeonato sólo se podía jugar con un coche, el Focus y, además, parecía que la fama de las puntuaciones se las llevaba totalmente Colin, cuando quien corríamos eramos nosotros. Eso sí, nada que reprocharle al motor del juego. Realista, increíble en materia gráfica y con una simulación de conducción que ningún juego de rallies había logrado hasta ese momento. Y los gráficos del juego eran realmente increíble.
Pero claro, el tiempo pasa, un año y es hora de trabajar en el 4. Nosotros con la versión al 80% ya nos quedamos asombrados, pero sin duda la versión final del juego es mucho más no sólo en gráficos sino también en los aspectos físicos, obteniendo un juego de notable factura.
Paseando por las opciones nos damos cuenta que el juego vuelve a un sistema más clásico en cuanto a juego, es decir, nos volvemos a encontrar con las típicas opciones de un juego de rallies y en este caso podemos conducir diferentes coches, con lo cual no tendremos problemas a la hora de poder disfrutar de los mejores vehículos de esta competición y además en más de una categoría. Aunque eso no implica que el juego no tenga sorpresas. Menús del juego nuevos Con bastante más sobriedad de lo que esperábamos, el juego ofrece unos menús singulares en todos los aspectos. Tanto es así que pronto veremos algunos aspectos únicos y que tenemos más opciones que nunca. Lo primero es la vuelta de la división menor de los rallies, los coches de tracción a las dos ruedas, además de una clase extrema y una clase experto, lo que nos da una idea de la enorme variedad de opciones de juego que tenemos.
Por otro lado se han incluido toda clase de extras que hacen que el juego ofrezca un aspecto más próximo al primero, cumpliendo, de es forma con la premisa que nos dio al principio CodeMasters, es decir, que reinventaria el género de los rallies como si fuera la primera entrega.
También volvemos a tener las fases de reparación del coche, aunque a diferencia de anteriores juegos, en este caso, el número de parámetros es impresionante y hay que tener en cuenta, sobre todo, el desgaste de las ruedas. Comenzamos a conducir De cualquier forma, el verdadero espectaculo comienza cuando empezamos a conducir. Dejando aparte el tema gráfico, de los que hablaremos más adelante, hemos de decir que la conducción ha cambiado. Nos explicamos. La elección de neumáticos notamos que es fundamental, porque ahora el comportamiento del coche se basa en su agarre y comprobando un cambio de neumáticos, notamos como la recuperación del coche en las mismas es completamente diferente de si tenemos las ruedas correctas o no.
Por otro lado, también hay que decir que CodeMasters se ha empeñado en realizar el juego más realista en cuanto a comportamiento. Por ejemplo, ahora los frenos se gastan y lo notaremos, porque cuando estén totalmente mal, notaremos como el coche chirría, indicativo de que nuestras zapatas han terminado por el mal camino.
Si la dirección o la suspensión están fallando, notaremos que cuesta mucho más conducir, girar, el coche culea, etc. Eso último también se diferencia dependiendo del coche. Hemos probado en el modo WRC, el modo rey, con diferentes coches, y la verdad es que hemos tenido que cambiar de estilo de conducción, dependiendo del coche que escogieramos. Todo ello para ofrecer a los usuarios un juego que desde luego exprese las dificultades por las que pasa un piloto de rallies. Pero para nosotros, el factor más determinante del juego, a estas alturas, son los pinchazos y reventones. Hasta ahora, en los juegos de rallies de CodeMasters no se pinchaba, pero eso se ha acabado este año y ahora podemos pinchar en cualquier momento y lo peor, es que dependiendo de la distancia que nos quede hasta el final de la etapa, podemos acabar conduciendo simplemente con la llanta, con lo que la dificultad en la conducción del vehículo se agudiza, hasta el punto de que casi es imposible la conducción.
Más coches, más tramos Evidentemente, la conducción es importante hablar de datos. Por ejemplo, el juego cuenta con todos los coches licenciados del campeonato (lamentablemente, no todos los pilotos) y por supuesto casi todos los tramos. El resultado es un juego de un realismo también inusitado.
Y el hecho es que tanto los coches como los tramos están representados con todo lujo de detalles, hasta el punto de que hay momentos que casi parece que podamos llegar a tocar la copa de los arboles. Además, donde más se ha esforzado CodeMasters es en la influencia que tiene cada terreno en el coche. No es lo mismo conducir sobre asfalto que sobre nieve, ni tampoco es lo mismo conducir sobre grava o grava mojada. Todo ello hace que este juego de rallies sea uno de los juegos más increíbles que hemos tenido la ocasión de ver hasta ahora en el mundo de la conducción y por supuesto, por el momento, no tiene rival en Xbox, donde no hay simuladores de Rallies, como el que tenemos entre manos.
Gráficos de lujo En cuanto a los gráficos y el sonido, hemos de decir que el título es absolutamente sorprendente y si ya nos dejo asombrados el carácter detallista del juego de PC que mejoraba lo ya visto en PS2 y Xbox, la cuarta versión roza ya el foto realismo. La calidad del juego es tan increíble que en pocas ocasiones hemos tenido la oportunidad de ver un juego de mayor calidad.
Todos los puntos a favor que tenía el juego original, aquí se han multiplicado en cuanto a gráficos. Los modelados de los coches son increíbles y tods las piezas son móviles o tienen un aspecto ultrarrealista, consiguiendo en todo momento que realmente parezca que estemos dentro del coche que conducimos. Los efectos además son lo nunca visto, porque veremos, cuando sufrimos un reventon veremos como el neumático va volando, pero lo más increíble es que al quedarnos sin neumático la llanta irá despidiendo todo tipo de chispas. Aunque si queréis ver algo espectácular, intentad ir dando vueltas de campana. Entonces si que veremos hasta que punto se destroza un coche. Lo vimos en un salto mal dado en Australia y aún estamos asombrados con la cantidad de piezas que salieron despedidas.
El sonido El sonido merece una mención aparte por su increíble uso del Dolby Digital. Ningún juego que he escuchado lo he oído con tal calidad. Y es que aparte de la BSO o del doblaje, que son buenos, lo más impactante es el sonido. Es especialmente recomendable usar un volante ponerse la vista interior y escuchar como incluso si hay vegetación, se puede escuchar perfectamente mientras avanzamos.
Es realmente increíble en todos los sentidos el ver algunos de los aspectos del juego, sobre todo, por el hecho de que el conjunto nos hace tener la perfecta sensación de estar dentro del vehículo en cuestión Nuestra Opinión Ya con la versión de preview realmente nos quedamos asombrados con la tremenda calidad del juego de CodeMasters. La versión de Review no ha hecho más que refrendar de lo que ya nos dimos cuenta en la versión de Preview, que estábamos ante el mejor juego de Rallies de Xbox. Al menos durante este año.
Lo mejor Todo en él es excepcional
Lo peor A veces es cargante pinchar continuamente el coche
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