La tercera entrega, cuando vimos una de las primeras versiones, prometía emocionar de una manera increíble a todo aquel que quisiera conducir sin tener miedo a la velocidad sin límites, ahora, con la versión final en la mano, podemos asegurar que nos encontramos con un verdadero torbellino de juego.
Haciendo memoria Cuando en el año 2001 aparecía la primera entrega de BurnOut todos nos quedamos bastante asombrados por el sencillo planteamiento del juego y por su increíble capacidad para atraer a los jugadores. BurnOut solo nos retaba a terminar carreras el primero y la carrera era a toda velocidad, sin ningún tipo de limitación y, por supuesto, haciendo todo lo posible por evitar a los demás vehículo algo que requería de todos nuestros reflejos.
Su segunda entrega, con el título Point of Impact, usaba el mismo sistema, pero incrementaba la velocidad y también los impactos contra el tráfico de cada carrera que, como no, era extraordinariamente denso, hasta el punto de que evitar a determinados vehículos era algo realmente milagroso y que nos hacía usar todos nuestros reflejos. En BurnOut 3 hay muchas más novedades de lo que podríamos pensar y de las que pudimos ver en la preview. Novedades que primero nos llevan por los modos de juego, luego por su jugabilidad y, finalmente, por sus gráficos. Como veis, todo se ha mejorado en el nuevo BurnOut.
La tercera entrega: Modos de juego Con una de las primeras versiones del juego hemos tenido la ocasión de comprobar algunos de los modos de juego y de sentir en nuestras manos la sensación de velocidad del juego, la cual ha sido aumentada notablemente. BurnOut 3: Takedown sigue siendo fiel a aquello que le ha hecho triunfar: su dosis de adrenalina.
BurnOut 3: TakeDown cuenta con 24 modos de carrera diferentes, lo que permite una diversión prácticamente ilimitada. Estos modos de carrera se dividen de una forma equitativa entre las diferentes modalidades offline/online, algo en lo que han pensado tanto Criterion como EA y que tiene fiel reflejo en este juego de carreras. De esta forma, nos encontraremos 9 modos de carrera para un solo jugador, 8 modos multijugador offline (es decir para pantalla partida) y 7 modos que serán exclusivamente para el modo online. Las diferencias entre los modos de juego son significativas. Nos encontramos desde el típico modo de carrera de cualquier juego de conducción, hasta otros como el modo ladrón en donde tendremos que usar toda nuestra imaginación para sobrevivir el mayor número de vueltas en carrera. Y eso sin contar con los modos de juego que aparecen en el modo online, que conseguirán que los jugadores sean capaces de seguir jugando sin límites.
De hecho, los modos online funcionan especialmente bien y la velocidad de conexión es más que impresionante y estable en todo momento, con lo que en las partidas multijugador casi nos encontramos como si estuviésemos jugando a modo de un jugador, aunque con la Inteligencia de un ser humano real, con lo que disfrutaremos de partidas absolutamente únicas. Aunque hay que saber que para competir realmente bien, tendremos que desbloquear, a través del modo de un jugador, todos los coches disponibles en este título
Jugabilidad y otras características BurnOut ha ofrecido desde su primera entrega una curiosa combinación de conducción con destrucción. Esto, además, se ha conseguido gracias, sobre todo a su enorme jugabilidad. De hecho, la tercera entrega tiene muchos más componentes que sus predecesores al servicio de la jugabilidad. Los comentados modos de carrera son un claro ejemplo, pero no se quedan atrás otros aspectos como el número de vehículos, nada menos que 72 en total, teniendo en cuenta todos aquellos que podremos desbloquear que hay que sumar a las 40 pistas que tendremos repartidas por tres continentes como son América, Europa o Asia. Pero el corazón del juego está en la conducción y mientras hemos jugado nos hemos quedado sin aliento. La sensación de velocidad de BurnOut 3 es de lo mejor que hemos visto en juegos de este estilo y la tercera entrega supera con mucho a sus dos predecesores. Hay momentos que da la sensación de estar conduciendo a tal velocidad que vuelas, aunque suele ocurrir que no tenemos los reflejos necesarios para evitar al coche final que viene en dirección contraria. El golpe puede ser absolutamente brutal.
¿Cómo lo han hecho? Sencillo ahora incluso después de haber sido golpeados nuestro coche tiene una inercia aún más imprevisible, lo que significa que podemos golpear contra los contrarios de una forma más espectacular y que la carrera puede seguir con las mismas posiciones. Además estos golpes ofrecen un subjuego que es ver quien da el golpe más imposible del juego.
Como habéis podido deducir, competir en este título es una mezcla de conducción con unos reflejos imposibles y la capacidad de hacer correr más que nadie nuestro coche. Para ello necesitaremos del llamado impulso, que no es otra cosa que el turbo. Al contrario que en otros juegos este impulso no está en nuestro coche y se mejora, como por ejemplo en NFSU, sino que aquí lo ganamos haciendo locuras. Si conducimos en contra dirección o estamos a punto de chocar pero no lo hacemos ganaremos impulso, aunque donde más ganaremos será cuando consigamos que nuestros contrario se peguen un tortazo. En ese momento, nuestro medidor de impulso crecerá de forma exponencial. Antes de pasar al aspecto más estético del juego tenemos que mencionar el control del título. En cualquiera de las dos versiones aparecidas en España nos encontramos con una respuesta prácticamente inmediata del PAD y de una manera precisa, algo que se antoja imprescindible en este juego que tenemos que usar nuestros reflejos para evitar a los contrarios.
Los gráficos El juego tiene un nuevo motor gráfico que combina la velocidad de los anteriores títulos (de hecho, aumentada) con un detalle en decorados y coches asombroso. El nuevo motor gráfico ofrece un rendimiento extraordinario, sobre todo porque consigue un gran nivel de detalle con efectos de velocidad de una forma tremendamente realista. Y esto lo podremos hacer, además, con todo tipo de vehículos en circulación.
De cualquier forma, nos encontramos ante uno de esos juegos en donde, no solo son los efectos o los decorados, los cuales han sido creados con especial detalle, sino también con el modelado de cada vehículo. Los golpes son una alarde de deformación y podremos ver como no solo se deforman las aletas de nuestro coche, sino también como se desprenden poco a poco de su posición para dejar un coche totalmente destrozado. Todo lo comentado se reproduce a una velocidad constante de 60 fps en cualquiera de las dos versiones, con lo que estamos hablando de un juego tremendamente rápido y fluido que dejará a los usuarios sentados y clavados en su asiento. Sonido El juego cuenta con una banda sonora de excepción que es retransmitida por la radio propia del juego y que contará con las canciones de los grupos que más suenan. Especial mención merece la radio, puesto que EA la doblado por completo y en ella no solo se nos irá poniendo música, sino que también se nos advertirá de los posibles peligros de la carretera, algo que no podremos evitar, pero nos permitirá prever nuestras reacciones y preparar nuestros reflejos. El sonido se complementa con todo tipo de efectos y se utiliza técnicas ambientales para parecer mucho más reales, dando como resultado un juego de conducción y acción completo
Nuestra opinión Decíamos en nuestra preview que BurnOut 3: TakeDown iba a seguir siendo fiel a la serie. Si bien es cierto que esto en parte es así, hemos de decir que BurnOut 3 es un punto de inflexión en la saga. Se ha mejorado todos los puntos fuertes del juego original, se han añadido otros y se han combinado de tal forma que estamos ante uno de los juegos más impresionantes de los últimos años en conducción arcade. Un juego imprescindible por su jugabilidad y por sus opciones, aunque no menos por sus gráficos y sonido.
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