Si bien es cierto que el hace unas semanas Peter Molyneaux salía a disculparse porque el juego no tenía todo lo que él prometía, la verdad es que le disculpamos, ya que Fable va incluso más allá de lo que nosotros esperábamos. Fable es, como su buena traducción indica, un cuento único y variado en el que hemos de vivir la sufrida historia de un héroe.
La historia y la edad Fable nos ofrece un argumento clásico. Niño feliz pierde en un ataque a toda su familia y es rescatado en el último momento por un mentor que le llevará a la academia de héroes donde te entrenarán en el arte de la espada, del arco y de la magia. A partir de aquí comenzará Fable de verdad, puesto que las dos fases originales son algo así como un tutorial en cualquier otro juego.
Aquí está la cuestión: no nos encontramos con cualquier otro juego, nos encontramos con Fable, o mejor dicho, con una creación de Peter Molyneaux y eso significa que nos encontramos con un juego que hay que tomar con tranquilidad y pasión. Fable no es un juego para los que quieren acción a primera vista. Ya la presentación de los créditos se hace como si de una película se tratase y nos muestra lo que podremos ser en el futuro: un fornido héroe. Tras seleccionar nueva partida pasamos a la introducción de la historia con una estética similar a los códices del siglo XII, dando ese toque medieval y de encanto que tanto llevan los juegos de Peter Molyneaux. Ahí se nos cuenta como un buen hombre tiene dos hijos: un pequeño y una niña y todos son felices. En ese momento entraremos en el juego y entraremos en la época de la niñez. Analizando fríamente esta fase no es más que un tutorial en donde se nos enseña el sistema de misiones, algunos de los menús y, por supuesto como movernos por este mundo.
Pero en Fable nada es tan simple. Hay que mirar más allá de lo que podemos ver en apariencia para descubrir las reacciones a nuestras acciones y como el escoger puede ya marcarnos en nuestra niñez. Si, también en este nivel descubriremos el sistema del bien y del mal, uno de los más trabajados y que se asemeja a otro gran título de Xbox: Caballeros de la Antigua República. Este nivel es muy cortito y aunque el juego nos preguntará si queremos pasar a la edad adolescente, es algo totalmente innecesario, porque desde luego no hay mucho que hacer en el pueblo en llamas, que es como queda al final.
El siguiente nivel nos lleva a la edad de la adolescencia y a la academia de héroes. Esta academia, famosa en el mundo en el que nos encontramos, nos entrenará en las nobles artes de la espada, del arco y, por supuesto de la magia. Es en este nivel donde se dan los tutoriales para luchar con los diferentes métodos, pero también donde comenzamos a saborear la riqueza de este juego. Pequeñas submisiones que podremos aceptar si queremos, la opción de golpear realmente a nuestro compañero de entrenamiento, lo cual nuevamente acumulará nuestros puntos malvados y el hecho de poder explorar ligeramente el mundo es una experiencia que nos parece maravillosa. También se nos enseñarán los primeros pasos con el sistema de experiencia que nos recuerda a Morrowind, es decir, cuanto más usamos un tipo de ataque, más crecen nuestras habilidades en ese punto en concreto. De hecho, hay cuatro tipo de experiencias. La experiencia con la espada, con el arco, con la magia y la general que suele venir por la consecución de los retos. Esta última es la más fácil de obtener, sin embargo vale menos para las habilidades.
Este nivel finaliza cuando aprobamos nuestro examen de héroe y a partir de ese momento volveremos a tener la opción de elegir entre pasar a la edad adulta o no. Si no lo hacemos estaremos limitados a dentro de la academia y sus alrederos que si bien es un terreno que no está mal para explorar, es relativamente pequeño. Al pasar a la edad adulta tendremos ya la opción de comenzar a labrarnos nuestra reputación.
Comienza el juego Los dos primeros niveles o edades si preferis llamarlo así, son meramente tutoriales, pero después comienza el juego. La verdad es que nos ha sorprendido que esté tan bien estructurado. Tenemos misiones de todo tipo, muchas de ellas son simplemente adicionales, pero que dan una riqueza en cuanto jugabilidad realmente increíble. Por supuesto también tenemos las misiones que siguen el argumento principal del juego y que ofrecen a los usuarios toda la historia sobre porque nos buscaban y porque se acabo con todo un pueblo para intentar capturarnos, un misterio que nos ha perseguido desde la niñez. Las misiones son bastante variadas y van desde matar a unos simples insectos, a acabar con ladrones o proteger a diferentes personalidades. Aunque también podemos optar por dejar de hacer misiones y, simplemente, pasearnos por los caminos. Esta libertad propia de los juegos de Molyneaux está muy presente y ofrece a los usuarios grandes posibilidades en el juego que aunque tiene un final al argumento, este puede acabarse en unas 10 horas o en unas 50 horas. Si bien es cierto que el hacerlo de la primera manera, da una visión muy limitada de lo que es el juego.
El control del título es muy sencillo, además de intuitivo. Pese a que el número de acciones es bastante elevado, sobre todo por el tema de hechizos, en apenas 5 minutos ya te has hecho con todos los controles y estás peleando con los muchos enemigos que hay en el juego. Pero este es otro tema.
IA, decorados y la elección Los creadores del juego han trabajado muy duro en la IA del juego y en lo que se asocia a la misma: la reputación. Este apartado es probablemente la mayor cualidad del juego, puesto que tendremos a nuestra disposición herramientas de todo tipo para hacernos más famosos, como por ejemplo, eneseñar trofeos o hacer toda clase de muecas. Dependiendo de a cuanta gente se lo hagamos iremos ganando en reputación y esto nos abrirás las puertas a diferentes opciones, como precios más bajos en tiendas o el favor de las doncellas con las que además nos podremos casar. Los enemigos, por otro lado tienen una IA acorde a su dificultad, aunque la complejidad viene dada cuando se organizan por grupos, puesto que nos atacarán en patrones complejos y lo más sorprendente: aleatorios, ofreciendo desafíos que necesitarán de toda nuestra habilidad para acabar con ellos.
Pero si hay algo que merece un diez, eso es el apartado de decorados. Fable es de los pocos juegos que llegan a poner a la Xbox al límite de sus posibilidades. El mundo donde se sitúa la acción tiene un colorido que en pocos juegos hemos visto, pero además está tan lleno de detalles que podemos ver como caen las hojas de los arboles como evoluciona el agua o como reflejan las estrellas. Es tal la calidad de estos decorados que el usuario no puede sino verse inmerso en ellos de formas que nunca se habían visto antes.
Pero Fable se define claramente por algo: sus elecciones. Desde un principio vamos a tener que escoger si queremos ir por la senda del bien o del mal, si queremos usar magia o fuerza o si simplemente solo estamos de paso. Todas estas elecciones tienen un fiel reflejo en nuestro héroe. Cuanto más buenas acciones realicemos, más veremos como nuestro personaje ofrece un aspecto más afable, hasta el punto de que incluso veremos un aureola a nuestro alrededor, sin embargo si optamos por el lado contrario, veremos como podemos llegar a convertirnos en todo un demonio. Esto evidentemente, también afecta al entorno y si entramos como alguien bueno, la gente nos admirará, pero si entramos como todo un malvado la gente nos temerá. Nunca hay indiferencia y esto es algo increíble en el juego.
Gráficos Dejando aparte el tema de los decorados que, como hemos dicho, son increíbles, hemos de hablar de modelos gráficos y efectos visuales. Los primeros están realizados con especial mismo. No sólo por las proporciones o porque estén perfectamente animados, sino también porque consiguen que se refleja en todo momento el estado de ánimo del personaje y también el que provocamos a los demás que nos rodean. Esto es un logro que asemeja el juego a la vida real. Además, por si esto no fuese suficiente, nos encontraremos con un título que también nos permite personalizar a nuesto personaje de muy diversas formas.
Desde poder cortarle el pelo a nuestro gusto, hasta tener la posibilidad de utilizar tatuajes o de tener joyas de todo tipo para dar a nuestro personaje el aspecto que deseemos. Algo que sin duda será del agrado de aquellos que deseen el jugador a su gusto. Lo único que echamos de menos en este juego es la posibilidad de escoger una fémina, una heroína, algo que nos extraña, siendo un juego tan personalizable, pero nada es perfecto.
Sonido Otro de los puntos fuertes de este juego es, sin ninguna duda, el sonido del juego. Todo el título está en Dolby Digital, lo que ofrece un ambiente prácticamente cinematográfico al juego. A esto se añade una música creada especialmente al juego y que podemos definir como muy variada, porque las músicas son de todo tipo y además, en ningún momento se hacen pesadas.
Pero sí hay algo que merece nuestro aplauso es el enorme esfuerzo por localizar el juego al castellano. No es un doblaje neutro como en Halo 2, ni a medias como en Sudeki, ofreciendo una experiencia total del juego. Sabemos que el esfuerzo por parte de Microsoft ha sido considerable, porque el título tiene muchas líneas de diálogo. Nuestra opinión Fable tal vez no era lo que quería Peter Molyneaux, pero desde luego es mucho más de lo que cualquier usuario podría esperar. Un título increíble que tanto en gráficos, jugabilidad y sonido es absolutamente espectacular y cuya trama, aunque inicialmente normalita, se va volviendo más y más compleja conforme avanzarnos, para mostrarnos una historia única. Desde luego, otro juego en Xbox que no puede faltar en la videoteca de nadie.
Lo mejor Gráficos, sonido, doblaje
Lo peor La complejidad de algunas situaciones
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