Prepararos para la llega de Munch y Abe, dos héroes diferentes que no han escogido su rol en el mundo, pero que no les queda más remedio que asumirlo. Todo esto que os contamos con un sistema nuevo de gráficos, pero con el mismo sentido del humor y con la misma jugabilidad. Pero veamos todo esto de una forma mucho más concreta.
Lo primero: los héroes En este nuevo juego de la serie hay que tener en cuenta que ya no tenemos a Abe. El gran héroe Mudokon ya no es el único protagonista del juego. Abe va a formar pareja con Munch, el último de su especia que, al igual que Abe, tendrá que salvar a su especie, o mejor dicho al futuro de su especie, puesto que toda ella está en una lata de huevos de Gabbit, la especie de Munch. Pero al igual que Abe en las anteriores ediciones del juego, primero tendrá que descubrir que el es el escogido para realizar semejante tarea.
Al contrario que en las anteriores entregas del universo OddWorld, Munch no estará sólo. Lo acompañará Abe, sobre todo, porque el mismo Abe tiene que rescatar a más Mudokons. Entre los dos entran que conseguir llegar al final de una aventura aún más originales que las anteriores. Precisamente el llevar dos héroes cambia radicalmente la jugabilidad de este título. Sí es verdad que en la base del juego nos encontramos con lo mismo, es decir, tener que pasar una serie de pantallas que tienen determinados obstáculos que deberemos pasar utilizando las habilidades del personaje. Ahora bien, en Munch’s Oddysee no tenemos un solo personaje, sino que tenemos a dos. Y cada uno de ellos tiene ventajas y desventajas. Mientras Abe puede correr y puede ayudarse de sus hermanos además de invocar para hacer crecer ciertas cosas, en el caso de Munch, puede utilizar su mente para liberar a pequeñas criaturas y también puede nadar, lo que significa ayuda a Abe. Y aunque en los primeros niveles del juego esto no será muy importante y la ayuda entre ambos será mínima, no lo es así en los niveles avanzados, en donde tendremos que hacer gala de toda nuestra compenetración.
La ayuda, siempre la ayuda Otra de las principales diferencias con respecto a anteriores entregas de la saga es que la colaboración no se ajusta únicamente a nuestros dos personajes principales, sino que también afecta a la interacción con otros personajes. De hecho, la ayuda de estos personajes secundarios supone otra de las novedades al juego, puesto que tendremos que servirnos de ellos para conseguir abrir puertas, acabar con enemigos etc.
De esta forman Abe usará a los mudokons para abrir puertas, establecer conexiones y acabar con enemigos. Mientras, Munch se servirá de otros amigos para conseguir salir, en un principio de los diferentes niveles y para acabar con los enemigos del juego. Como última ayuda, podremos utilizar una serie de máquinas que nos darán ventajas sobre los adversarios. Desde darnos poder para acabar con los enemigos, hasta la posibilidad de saltar más alto, rebotar o incluso correr más rápido. Os aseguro que aunque sus efectos son muy divertidos e inusuales, eso no significa que no sean totalmente necesarios. Y es que cuando veáis una máquina, algo que controlar o algo que beber es que forma parte del siguiente puzzle al que tendréis que enfrentaros. Con todo esto que os hemos contado, os podréis hacer ya una idea del desarrollo del juego en cuestión. Como en anteriores entregas, los puzzles se suceden en diferentes habitaciones, aunque al contrario que en los dos Abe anteriores, el tamaño de estos niveles es considerable, muy considerable. Sin embargo esto no asusta, porque pronto nos daremos cuenta que el juego ofrece una linealidad más que absoluta y lo que es peor, una repetición de conceptos del juego anterior.
Lo que podríamos decir de Munch es que es más una evolución del concepto que triunfo con Abe que un juego completamente original. Os aseguramos que si os gusto la primera entrega de la serie (como a nosotros) las nuevas aventuras de Abe y Munch os encantarán, eso sí, si tenéis la paciencia suficiente para acostumbrados al nuevo control.
El control más analógico Mientras PS2 y algunos juegos de Xbox se siguen moviendo a medio camino entre el analógico y el digital y el principal problema del usuario a la hora de jugar a Munch’s Oddysee es que el juego es completa y absolutamente analógico. Os recomendamos que practiquéis y mucho en los primeros niveles del juego. ¿Cuál es el problema? Sencillamente, para andar, correr, andar sigilosamente etc. se utiliza el control analógico, con lo que al principio tendremos que entrenar para no acabar de los nervios en aquellos momentos que hemos de usarlo seguro. Por otro lado, el juego cuenta con un único botón de acción y, la verdad es que esto es loable de sencillez, a excepción de cuando tenemos que agarrar a nuestros compañeros (una de las acciones más divertidas del juego) y los tenemos cerca de un icono de información. Por muy lejos que nos vayamos siempre tiende al botón de información. La solución es apartar a nuestros compañeros y dejarlos lejos del botón. Esto al principio no es algo que nos desagrade, pero cuando lo tenemos que hacer muchas veces, acaba agobiando.
Lo que sí nos ha gustado es el sistema de hablar. Utilizando los botones de Xbox de forma analógica se ha conseguido hasta seis frases que nos servirán para conseguir realizar todas las acciones del juego.
Llegamos a los gráficos Si recordáis los anteriores juegos de la serie, recordaréis la enorme calidad en los diseños y de las animaciones de los diferentes personajes., pero eso sí, todo en 2D. Aplicad ahora eso a 3 Dimensiones y un mundo con detalle asombroso y os haréis una pequeña idea de lo que estamos hablando. Si hay algo en lo que realmente ha mejorado el juego la serie es en el apartado gráfico. Los originales diseños de la serie siguen estando ahí, pero aplicando todo ello a un universo 3D tremendamente detallado. Y esto no sólo se atañe a cada uno de los personajes del juego. También les corresponde a los decorados del juego y de una manera como sólo la Xbox podría dar: Sin popping. Es increíble ver el detalle gráfico del juego y apreciar que podemos mirar al horizonte y no ver un corte, sino lo que resta del decorado. Tampoco veremos que aparecen cosas de la nada.
Y esto no es más una parte del grafismo, porque a ello hay que añadirle dos cosas. La primera de ellas es la cantidad y cantidad de efectos gráficos que utiliza el juego: desde partículas hasta iluminación dinámica pasando por superficies deformables, entre ellas el agua. Os aseguro que en pocos juegos podréis ver el grafismo que se aprecia en este juego.
La segunda cosa a destacar sobre todo, son las secuencias cinemáticas del juego. Contrariamente a lo que se podría pensar, no están hechas con el motor gráfico (algo que no entendemos) pero lo que si es cierto es que son todavía más divertidas que en ocasiones anteriores. Es imposible que no os riáis con lo que el juego ofrece en materia de escenas cinemáticas. Realmente sorprendente. Y el sonido Microsoft ha logrado crear un doblaje magnífico para el juego. Las voces son francamente divertidas y muy acordes con cada uno de los personajes del juego. La música es excelente, pero lo que realmente se lleva la palma es el sonido 3D del juego, sobre todo si contamos con un equipo 5.1. Podremos oír perfectamente diferenciados los sonidos, si giramos la cámara, girará el sonido, la música, etc.
Nuestra opinión No os engañéis, Munch’s Oddysee es un juego que repite los conceptos de las anteriores entregas, y que los refina y evoluciona pero que, básicamente, no aporta nada realmente novedoso. Nos encontramos con un juego que nos recordará a títulos como Lost Vikings, pero salvando las distancias gráficas y de sonido, que son realmente espectaculares. Al juego se le une su complejo (y tal vez adelantado) control pero en esencia es más de lo mismo. Si te gusto Abe’s Oddysee y su segunda entrega disfrutaréis con esta nueva entrega. Eso sí, no esperéis nada completamente nuevo
Lo mejor Gráficos, Sonido, Decorados, Más Abe que nunca Lo peor Control complejo, No aporta nada realmente original, como hicieron sus predecesores
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