Prepararos para hacer temblar al mundo con vuestra furia, porque es hora de que Kain tome el lugar que el destino le ha reservado, el destino que le hará ser el monarca de todo Nosgoth, y nosotros nos vamos a ocupar de que su destino se cumpla.
Cuatrocientos años más tarde Tras ver la introducción en donde Cristal Dynamics nos resume como Kain lucho para conquistar Nosgoth y perdió en esta batalla comenzaremos el juego y descubriremos que hemos despertado 400 años más tarde aturdidos, débiles y sin nuestra espada. Kain ha vuelto a la vida, pero lo ha hecho casi como un vampiro inexperto sin apenas poderes y con mucha de su fuerza perdida en esos 400 años.
Sin embargo, y sin saberlo, el se ha convertido en la última esperanza de su raza, que ha sido perseguido y prácticamente aniquilada por los Sarafan, los malvados que no solo quieren terminar con los vampiros sino esclavizar a Nosgoth entero. Es hora de que Kain ponga las cosas en su sitio, sobre todo para los vampiros. De esta forma se inicia un juego que, aunque este dentro de la misma serie, hay que mirarlo de una forma completamente diferente a lo que es Soul Reaver y su sucesor, la segunda parte que tanto ha hecho disfrutar a los usuarios de PS2. Porque Blood Omen 2 está más cerca del género del arcade que del género de la videoaventura.
Así y tras varias secuencias de introducción descubriremos que Kain es un personaje con grandes poderes sobre todo desde el inicio, pero que al contrario que Raziel, tiene limitaciones propias de su raza. Por poner varios ejemplos: la luz le daña totalmente, el agua es igual que ácido y si la vida se le termina, la partida se acaba. Sólo nuestra habilidad será merecedora de llegar al final de la aventura y de cumplir el destino que nos aguarda que desde luego, es bastante grato.
El desarrollo Desde el comienzo del juego vamos a tener claro varias cosas. La primera de ellas, es el hecho de que el juego es más un arcade en tres dimensiones que un juego de aventura. Aunque el título tiene diferentes palancas que activar que podríamos decir que ofrecen el componente de aventura a Blood Omen 2, la realidad es que solo hay un camino a seguir. Puede que con obstáculos del tipo palancas o puertas, pero la realidad es que sólo hay un camino. Claro que como se dice en Matrix: “Una cosa es conocer el camino y otra muy distinta es andar el camino”. Esta frase se aplica perfectamente a Blood Omen 2, puesto que aunque conozcamos el camino, los enfrentamientos a lo largo del mismo serán algo normal y ofrecerán a los usuarios un desafío de mayor o menor grado. Nuestro cometido en el juego es conseguir que Kain recupere y aumente su fuerza, aparte de culminar la venganza en el juego, algo que no será precisamente fácil.
Nuestro cometido será avanzar por el nivel y acabar con todos los enemigos en un sistema de combate que Cristal Dynamics, nos parece, ha dejado bastante a medias. Este enfrentamiento funciona de manera posible a Soul Reaver, es decir, podemos centrar al enemigo y girar a su alrededor. Como en aquel juego, tendremos nuestra velocidad y el bloqueo para evitar los ataques enemigos, sin embargo, el modo de bloqueo se puede escoger tanto en modo avanzado (paras cada ataque) o en modo automático.
Cuando leímos esta diferencia, pensamos que el modo avanzado sería mucho más desafiante, pero la realidad es que lo único que tenemos que hacer es apretar continuamente el botón de bloqueo para evitar todos los ataques enemigos. En los enemigos de final de fase hay algo más de dificultad, pero al igual que ocurría en los antiguos arcades, una vez aprendidos sus ataques, podremos bloquear cualquier aspecto. En este combate también entran en juego los ataques especiales o, como dicen en el juego, las dotes oscuras de Kain. Mayor fuerza, niebla, ataque único etc. Esto significa que podremos acabar con los enemigos de una forma más rápida. Sin embargo, estos ataques no podremos hacerlos en cualquier momento y esto significa limitar, nuevamente, uno de los aspectos más sorprendentes e innovadores del juego.
La IA de los enemigos y los enigmas Si el combate os ha parecido lo suficiente limitado, no podéis imaginar la IA de los enemigos. Es en general repetitiva y bastante aburrida. De hecho en los primeros niveles nos lanzan tres ataques y luego se quedan al descubierto, dejando que los eliminemos con total facilidad. Conforme avancemos en el juego, esta serie de ataques se volverá más amplia, así como el número de enemigos, pero seguirá sin ofrecer una amenaza serie para nuestro vampiro.
Otra cosa muy distinta es hablar de los enemigos finales, los vampiros y Sarafan más fuertes. Acabar con ellos es todo un desafío, pero no porque tengan una IA sorprendente, si no porque al menos tardaremos un rato en adivinar su frecuencia de movimientos. Una vez memorizada esta secuencia, el acabar con ellos será algo bastante sencillo. Por otro lado el juego tiene enigmas muy, pero muy sencillos. Como Blood Omen 2 es un juego más orientado al arcade, el título ofrece unos enigmas mucho más sencillos de lo que es habitual en la serie Legacy of Kain. El resultado es que los pocos enigmas que hay son tan evidentes que incluso los más pequeños de la casa (y el juego no está orientado hacia ellos) podrán resolverlos sin ningún tipo de problema.
Gráficos y decorados Hemos querido analizar primero la versión de Xbox, por ver hasta que punto puede llegar en cuanto a diferencia gráfica con la PS2. Decir que la versión de Xbox gana por goleada a la de PS2 sería algo realmente injusto. La realidad es que nos encontramos con una versión mejorada, pero no en el aspecto de que el juego sea extraordinario a nivel gráfico.
Esto no quiere decir que Blood Omen 2 no tenga unos buenos gráficos. De hecho, los decorados y algunos de los efectos del juego están realizados con gran calidad gráfica, llenos de detalles y con algunos aspectos que no se habían podido ver en anteriores episodios de la saga. Sin embargo, la iluminación tan increíble que pudimos ver en Soul Reaver 2, ha desaparecido por completo en este juego, siendo que es posterior. Todos los efectos de luz, los meteorológico o las deformaciones han quedado completamente desfasadas, sobre todo si tenemos en cuenta el que anterior. Porque estamos hablando de que la historia del juego es anterior, pero el título en su calidad técnica tendría que ser superior al anterior título, algo que esperábamos. Además y este fallo no acabamos de entenderlo, las animaciones de todos los personajes, así como su modelo gráfico es bastante tosco, brusco. Pese a que las texturas están bien realizadas, los personajes parecen que tengan pocos polígonos, incluido nuestro personaje, Kain. No hay más que ver el pelo. Después de ver maravillas como DOA 3, en este juego parece que estemos viendo una peluca llena de gomina que se mueve de la misma manera que una alfombra.
Probablemente, lo mejor del apartado gráfico se lo llevan los efectos. La niebla y algunos de los poderes contienen la suficiente calidad gráfica para conseguir sorprendernos. Claro que esto pasa si no hemos visto antes Soul Reaver 2, porque si lo hemos visto, la realidad es que el juego se queda muy corto en materia gráfica. Una lástima, sobre todo teniendo en cuenta la potencia que posee la Xbox.
Sonido Blood Omen 2 en el sonido está definido principalmente por dos cosas. Lo primero es el doblaje. Nuevamente Proein apuesta por un producto totalmente en castellano y aunque el producto puede no merecerlo, la verdad es que este doblaje si merece nuestros aplausos. Gran calidad en las entonaciones y en las actuaciones del juego. Excepcional en este caso. Lo segundo que merece nuestra atención es la música. Perfecta en todas las situaciones y, sobre todo, misteriosa, llega agobiar. Eidos ha aprovechado el sonido posicional para inundar nuestra habitación con el misterio de la música. Llegamos a los efectos y la verdad es que se quedan cortos y bastante sosos. De hecho, el juego cuenta con poca variedad en este aspecto, algo que de nuevo nos ha sorprendido, sobre todo teniendo en cuenta Soul Reaver 2.
Nuestras conclusiones Blood Omen 2 nos parecía una magnífica idea. Llevar a Kain y ser malvados era algo que realmente nos apetecía. Proein se ha esforzado con el doblaje en conseguirlo, pero Eidos ha conseguido que el juego nos parezca sencillo y repetitivo. Kain es malo, sin duda, pero no merece este trato, sobre todo para ser uno de los personajes emblemáticos de la compañía. Una lástima de juego.
Lo mejor El doblaje, la idea, el argumento Lo peor La forma de llevar a cabo la idea
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