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La última entrega de la serie ofrece importantes novedades, la más evidente el cambio de perspectiva y, a priori, el cambio de género, aunque hay mucho más de estrategia de lo que se podría pensar y por supuesto, con el estilo Commandos. Es la hora de infiltrarse El argumento de Commandos: Strike Force es idéntico al de anteriores entregas. Un equipo de fuerzas de élite tendrá que hacer frente a diferentes misiones utilizando todas sus habilidades. En el caso de Strike Force, nos encontramos con un comando de tres soldados muy hábiles. A nuestra disposición se encuentra el boina verde, el espía y el francotirador. A lo largo de catorce misiones que se ubican en Noruega, Rusia y Francia estos tres soldados deberán colaborar para que cada misión –de una extensión considerable- tenga éxito y, además, salgan vivos. Algo que no será precisamente sencillo. Como podéis ver en las pantallas estamos ante un juego de acción en primera persona, pero parece que Pyro quiere nuevamente innovar y si antes denominado al primer Commandos como el primer título de estrategia táctica, ahora tal vez tengamos que denominar a este juego como acción táctica, aunque realmente no sería el primero en cuanto a funcionamiento. Acción, sigilo, y sangre fría Como hemos dicho, el juego consta de catorce misiones diferentes donde tendremos que hacer frente a una serie de objetivos. Para conseguirlo disponemos de tres soldados, aunque no siempre estarán disponibles en cada misión. Algunas la haremos con los tres, en otras con dos de ellos y algunas veces iremos como si fuéramos un lobo solitario. Antes de explicar la mecánica del juego hablemos de cada uno de estos tres comandos, cada uno de ellos con sus propias características. Por un lado tenemos al boina verde, que podríamos designar como el personaje típico de juegos de acción en primera persona, es decir, es el personaje todo terreno, capaz de acabar con todo el mundo, pero sobre todo capaz de manejar armas pesadas como un bazooka, algo que los otros dos personajes no pueden hacer. El segundo de los personajes es el francotirador. Este soldado está destinado a alcanzar a los enemigos a distancia y aparte de su rifle tiene una habilidad para contener la respiración, momento en el que todo pasará a convertirse a cámara lenta y esto significa que podremos apuntar con mejor precisión para acabar con los enemigos, algo que será muy útil en ciertas ocasiones. Sin embargo, el personaje más interesante es el espía. Este personaje se asemeja en sus acciones a un asesino tan conocido como Hitman, pero de forma avanzada. Nuestro espía debe matar en silencio y una vez que lo haga podrá coger el traje del soldado enemigo. Sin embargo, este traje le servirá para no llamar la atención entre enemigos de más bajo rango. Por ejemplo, si eliminamos a un teniente y nos apoderamos de su traje, no tendremos problemas para pasar desapercibido entre soldados y rangos inferiores, pero si tenemos a nuestro lado otro teniente, este sospechará y si es un rango superior, podemos darnos por descubierto. Estos tres soldados deben ser combinados en el juego para conseguir superar cada misión y de hecho, este es el principal motivo de que hablemos de acción táctica. Es verdad que en algunas de las misiones iremos en solitario (las menos) y será donde el juego se parezca más a un juego de acción, pero en la mayoría de las ocasiones tendremos que coordinar a uno de estos soldados, pero ¿cómo hacerlo? La solución que ha encontrado Pyro es complicada, pero vistas las primeras misiones sorprendentemente efectiva. Os ponemos un ejemplo. En una de las misiones de Noruega tendremos que ir con nuestro boina verde tomando posiciones hasta una barcaza prácticamente inaccesible por su vigilancia, en ese momento pasaremos a controlar al francotirador que será capaz de eliminar a los alemanes de la barcaza desde una distancia superior. Este paso de un soldado a otro se hace con un solo botón –recuerda a Battlefield 2: Modern Combat- y mientras el otro integrante queda a merced de la IA. Al contrario que en otros juegos, Pyro ha sido capaz de implantar esta IA de manera sobresaliente y podemos estar tranquilos de nuestras acciones. Multijugador Uno de las características del juego que más nos han sorprendido atañe a los modos multijugador del mismo. Al ser un juego en primera persona, encontraremos los típicos modos online, es decir, “DeathMatch”, Capturar la bandera y objetivos, pero Pyro Studios se ha inventado un modo nuevo que nos ha parecido original y a priori muy adictivo, su nombre: Sabotage. En este modo de juego cada equipo debe evitar que el contrario ponga una bomba mientras pongan una bomba. Hasta aquí todo normal, pero uno de los integrantes es un espía que los irá eliminando sigilosamente. Cada vez que eliminemos a un enemigo, tendremos la oportunidad de interrogarle y al hacerlo nos dará un trozo de código de esa bomba. Deberemos hacerlo repetidas veces para conseguir todo el código y así ganar la partida. En este modo, desde luego no podremos fiarnos de nadie y sin duda se trata de uno de esos juegos multijugador originales del que estamos seguros tendremos que hablar bastante. Gráficos y sonido Hasta ahora, Commandos era una serie que se veía desde una perspectiva cenital. Esto no impedía que gozásemos de unos entornos gráficos asombrosos y de gran detalle pero comparado con lo visto en las pantallas de Strike Force, se quedan cortas. Pyro Studios ha creado un juego de la Segunda Guerra Mundial asombroso por su realismo. Cada misión se ubica en zonas que realmente dan la impresión de estar en guerra. Una de las que más nos han impresionado a priori es un pueblo totalmente derruido, donde las casas tienen fuertes impactos y que ofrecen a los jugadores un realismo como nunca antes habíamos podido ver. Ni siquiera Call of Duty –y estamos diciendo palabras mayores- nos había ofrecido este detalle. Sencillamente impresionante. Lo mismo nos ocurre con los efectos visuales o las animaciones de los soldados, por no decir sus modelos. Pyro trabaja mucho el aspecto gráfico de sus juegos y en el caso de Strike Force no podemos negar que este trabajo tiene como recompensa un aspecto visual envidiable. El sonido vuelve a destacar por dos cuestiones. En primer lugar por la BSO, que nuevamente permitirá escuchar composiciones realmente asombrosas y en segundo por el doblaje, algo en lo que, como siempre, se está involucrando especialmente Proein, su distribuidora. Conclusiones Como ya nos paso con el primer Commandos, este Strike Force nos ha ilusionado. Es verdad que nuevamente está ambientado en la Segunda Guerra Mundial, pero también es cierto que si todo lo que dice Pyro es cierto, habrá sido capaz de mezclar una vez más y de manera perfecta dos géneros. No es la primera vez, desde luego, pero sí de la forma más original. El 17 de Marzo lo sabremos.
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